Nuevos valores de referencia de normalidad cognitiva permiten detectar antes uno de cada cinco casos de deterioro cognitivo incipiente

El primer paso del proceso diagnóstico de las personas que consultan por síntomas cognitivos es determinar si existe o no un deterioro cognitivo objetivo. Idealmente, esto se realiza mediante una evaluación neuropsicológica: una batería de pruebas cognitivas en que el rendimiento del paciente se interpreta como normal o alterado en relación a unos valores de referencia. Dichos valores de referencia se calculan a partir de una muestra de personas cognitivamente sanas y tienen en cuenta, tradicionalmente, la edad y el nivel educativo.

Desde un punto de vista biológico, la enfermedad de Alzheimer empieza años antes de que aparezcan los primeros síntomas. En esta fase inicial (llamada fase preclínica) ya existe un impacto leve, pero significativo, en el rendimiento cognitivo. Esto significa que, si los datos que se utilizan para calcular los valores de referencia de normalidad cognitiva provienen de personas con indicios biológicos de la enfermedad de Alzheimer, los resultados pueden ser menos precisos.

¿Qué se ha hecho en estos estudios?

Los dos trabajos nacen del esfuerzo colaborativo entre cuatro centros: el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona), el Hospital Clínic (Barcelona), la Fundación CITA-Alzhéimer (San Sebastián) y el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Santander).

En el primer estudio, con datos de 774 personas cognitivamente sanas sin indicios biológicos de la enfermedad de Alzheimer, se han calculado nuevos valores de referencia de normalidad cognitiva. Para ello, se han utilizado modelos estadísticos avanzados y se ha evaluado la influencia de la edad, el nivel educativo y el sexo.

En el segundo estudio, en una muestra de 2405 personas sin demencia, se ha comparado la precisión con que los nuevos valores de referencia detectan el deterioro cognitivo con la de los valores de referencia tradicionales.

Resultados principales

Los nuevos valores de referencia muestran que, además de la edad y el nivel educativo, el sexo biológico tiene un efecto significativo en el rendimiento cognitivo.

En comparación con los valores de referencia tradicionales, el diagnóstico de deterioro cognitivo basado en los nuevos valores de referencia muestra una asociación más fuerte con la positividad de los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer y el empeoramiento cognitivo durante el seguimiento.

Poniendo cifras, los nuevos valores de referencia permitirían detectar antes uno de cada cinco casos de deterioro cognitivo incipiente, especialmente el asociado a la enfermedad de Alzheimer.

Relevancia de los estudios

Recientemente se han aprobado los primeros tratamientos modificadores de la enfermedad de Alzheimer, que han demostrado ser más eficaces y seguros en las fases iniciales del deterioro cognitivo. En este contexto, es muy importante disponer de valores de referencia neuropsicológicos precisos que nos permitan una detección precoz del deterioro cognitivo.