¿Por qué estudiar las diferencias de género en la enfermedad de Alzheimer y en el contexto del síndrome de Down?

¿Por qué estudiar las diferencias de género en la enfermedad de Alzheimer y en el contexto del síndrome de Down?

El tema de las diferencias de género es cada vez más reconocido como una prioridad en la investigación neurológica, especialmente en el contexto de la medicina de precisión y las estrategias de atención personalizada. Las mujeres representan alrededor de dos tercios de los pacientes con enfermedad de Alzheimer, así como de sus cuidadores. Estudios de los últimos años ha demostrado que el sexo biológico puede influir en aspectos clave de la enfermedad de Alzheimer, incluidas las vías moleculares, la progresión cognitiva y los perfiles de factores de riesgo. Si bien existe una creciente literatura sobre las manifestaciones de las diferencias de género en la enfermedad de Alzheimer, se sabe poco sobre este tema en las formas genéticas de la enfermedad, que son poblaciones clave para los ensayos clínicos.

¿Qué hemos hecho en este estudio?

Nuestro estudio reclutó la cohorte clínica más grande de adultos con síndrome de Down (628 participantes) con biomarcadores multimodales (plasma, LCR, MRI, PET) para examinar si los cambios clínicos y de biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer diferían entre hombres y mujeres. Consideramos importante llevar a cabo este estudio en el síndrome de Down porque estos individuos representan la población genéticamente determinada más grande en riesgo de enfermedad de Alzheimer (>90% en la séptima década), y porque encontramos una importante brecha en la literatura, con resultados discrepantes sobre el riesgo de enfermedad de Alzheimer por género, y ningún estudio sobre las diferencias de género en diferentes modalidades de biomarcadores.

Resultados principales

Nuestro trabajo reveló similitudes y diferencias por sexo en las manifestaciones de la enfermedad de Alzheimer. Encontramos una prevalencia y edad de diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer similares entre hombres y mujeres con síndrome de Down, pero los hombres mostraron puntuaciones más bajas en una prueba de memoria episódica a partir de los 45 años. Los biomarcadores de amiloide (A), tau (T) y neurodegeneración (N) fueron comparables en hombres y mujeres. Cuando exploramos la asociación entre sexo y APOE ε4 (un factor de riesgo muy importante de la enfermedad de Alzheimer), encontramos que el alelo ε4 modificó la asociación entre sexo y diagnóstico clínico, con una edad de diagnóstico anterior de 3 años en mujeres, pero no en hombres. Nuestros análisis exploratorios considerando sexo, APOE ε4 y biomarcadores mostraron que las mujeres portadoras de ε4 presentaron un nivel más bajo de Aβ42/Aβ40 en el LCR y un volumen de hipocampo más bajo en comparación con las mujeres sin este alelo, en línea con la diferencia clínica. Dado que los tamaños de muestra después de la estratificación eran pequeños, estos resultados exploratorios necesitan una confirmación adicional en otras cohortes.

Relevancia del estudio

A nuestro entender, este es el estudio más grande que proporciona una visión integrada de la asociación entre sexo y las manifestaciones de la enfermedad de Alzheimer en una forma genética de la enfermedad. Estos resultados son relevantes para la investigación clínica y para los próximos ensayos que consideren esta población y utilicen biomarcadores para la selección de pacientes. A la luz del crecimiento de la medicina de precisión, consideramos importante tener en cuenta, informar y publicar datos estratificados por sexo, incluso cuando no se encuentran diferencias de sexo, para evitar sesgos en la literatura.

Este trabajo resulta de una colaboración global con centros clínicos en España, Reino Unido, Suecia y Estados Unidos. Fue inspirado por el liderazgo científico del Women’s Brain Project, una organización sin fines de lucro que aboga por la medicina de precisión desde una perspectiva de género y sexo.

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