La demencia frontotemporal (DFT) abarca un grupo diverso de enfermedades neurodegenerativas que se caracterizan por un deterioro progresivo en el comportamiento social, el lenguaje y las funciones ejecutivas. Esta enfermedad tiene una fuerte base genética con hasta un 30% de las personas afectadas presentando mutaciones de tipo autosómico dominante. El sexo ha cobrado importancia en la investigación de enfermedades neurodegenerativas, especialmente en el caso del Alzheimer, donde hay evidencia de que junto con el género influye en el deterioro cognitivo y la evolución de los biomarcadores. Estudiar familias con casos de DFT autosómica dominante ofrece una oportunidad única para observar cómo evolucionan los síntomas y qué cambios se producen en los biomarcadores desde las etapas iniciales hasta las fases más avanzadas.

¿Qué se ha hecho en este estudio?
Se estudiaron 394 personas con DFT genética y 279 controles, provenientes del consorcio internacional ALLFTD. Se realizaron evaluaciones neuropsicológicas anuales y se cuantificó el grosor de la corteza cerebral mediante resonancia magnética. Se compararon las características clínicas y el grosor cortical entre hombres y mujeres para estimar la «reserva cognitiva» (la capacidad de mantener un buen rendimiento cognitivo a pesar de la neurodegeneración) y se analizaron las diferencias en la evolución de estos parámetros a lo largo del tiempo.
Resultados principales
- Las mujeres con síntomas portadoras de una mutación causante de DFT tenían un grosor cortical frontal menor de lo esperado comparado con los hombres en relación con su rendimiento en funciones ejecutivas y cognición social. Estos hallazgos sugieren una mayor reserva cognitiva y conductual en mujeres.
- Las diferencias eran especialmente notables en el subgrupo de portadores de expansión en el gen C9orf72.
- Las diferencias en la reserva cognitiva entre hombres y mujeres eran más marcadas al inicio de los síntomas pero se reducían con la progresión de la enfermedad.

Relevancia del estudio
Nuestros resultados sugieren que las mujeres con DFT genética poseen una mayor reserva cognitiva y conductual en comparación con los hombres. En estudios futuros sobre el pronostico y el tratamiento de la DFT, sería importante realizar análisis diferenciados por sexo para impulsar estrategias de medicina de precisión.